domingo, 16 de noviembre de 2025

XXVII: oh lord..

… vuelvo a escribir derrotada pero presente.

Esta semana fue MUY rara. Como que intenté retomar el vuelo del proyecto, pero entre lo atrasada, lo confundida y mi propio cuerpo malito, avancé menos de lo que esperaba. Igual hice cosas, pero siento que todo fue a medias, lento y con un estrés casi paralizante. Así que aquí vengo a contar el desastre organizado que fue esta semana.

Martes, 10 de noviembre

Llegué el martes con lo que había trabajado el fin de semana… aunque no tengo evidencia porque MI CÁMARA ESTABA ROTA DHGASJ. Literal mi celu lleva muerto por 7623784 días y no tengo fotos de la planta que tenía. Hermoso.
Única evidencia fotográfica 
antes de la tragedia

Pero bueno, llegué igual, con un intento de maqueta y una idea más definida, y ahí vino la corrección.
Me dijeron- muy amablemente- que no se veía representado NADA de lo que yo decía que debía pasar en el proyecto. En mi mente yo hablaba de:
  • compresión y apertura.
  • exposición proyectada.
  • niveles que cambian la relación con el entorno.
  • recorrido intencionado.
Y claro, si lo miro bien tiene todo el sentido del mundo.

Además, me recalcaron que en comparación con mi referente (Casa en Pendiente) mi proyecto no estaba logrando esa claridad de jerarquías ni esa separación intencional de u
sos. En el referente, cada nivel TIENE un carácter distinto, una función clara, una apertura trabajada específicamente para esa parte del recorrido. Mientras que en el mío todo se veía como una casa😭

Mi proyecto necesita que “las partes hablen”, que el espacio diga algo, que se entienda dónde el geógrafo trabaja, dónde observa, dónde vive, dónde se conecta con el paisaje y dónde se recoge en lo cotidiano. Así que ese día salí un poco en shock, porque aunque sabía que no estaba listo… escuchar que NO SE VEÍA LA INTENCIÓN me dejó 💥

referente

La Casa en Pendiente del Sindicato Arquitectura funciona tan bien porque:
  • separa los usos por niveles.
  • cada bloque tiene un carácter distinto.
  • el recorrido une y organiza.
  • la pendiente NO se borra, se usa como estructura.
  • las vistas se enmarcan con intención.
  • cada espacio tiene su propio grado de privacidad.
Y claro, comparándome con eso queda súper evidente lo que me falta resolver (aunque no se como aaaAAA)

Miércoles, 12 de octubre

El miércoles fue básicamente un día de sentarme a ordenar todo lo que ya tenía del proyecto, porque después de la corrección del martes me d
i cuenta de que mi información estaba suelta, mezclada y sin una dirección clara. 

Lo primero que hice fue reorganizar la observación del terreno:

- La pendiente marcada.

Las vistas panorámicas desde arriba.

- La forma en que la topografía favorece espacios más abiertos arriba y más contenidos abajo.

Después retomé mi concepto: exposición proyectada, y lo alineé con lo que debería pasar espacialmente: que los niveles no solo existan, sino que cada uno tenga una intención distinta- mayor exposición arriba, más contención abajo, y un recorrido que acompañe esa transición.

También puse en orden la definición del usuario, que ahora son geógrafos con experiencia que vienen a San Rosendo a estudiar y habitar temporalmente el lugar. Eso me ayudó a precisar qué tipo de acciones deben ocurrir: trabajar en equipo, analizar el paisaje, descansar, cocinar y convivir.

Con todo eso pude organizar finalmente la idea del proyecto: un habitar colaborativo donde la vida cotidiana ocurre en el nivel inferior, mientras que el nivel superior se abre hacia las vistas y acoge el trabajo de análisis territorial. La pendiente ya no es un problema, sino la estructura misma del proyecto.

Finalmente revisé mi referente, la Casa en Pendiente, comparándolo con lo que yo estoy intentando hacer:

– Ellos segregan programas y los adaptan a la topografía.

– Aprovechan las visuales desde cada nivel.

– Ordenan la vivienda en tres bloques conectados por un recorrido continuo.


Fotos sacadas con la cámara del compu AHDSAHJ


jueves, 13 de octubre


Me caí hdgAYJHSGDJ

El jueves no fue mi mejor día. Apenas empezando la mañana tuve una caída bastante tonta en las escaleras y caí justo del lado donde tuve la cirugía de clavícula hace poco. Durante el día traté de seguir normal, pero en la noche creo que el agotamiento finalmente me alcanzo y el brazo me tiró fuerte y ahí entendí que forzarme a trabajar no era opción.

Me dio un poco de rabia porque justo ahora que tenía la intención de avanzar en el segundo nivel y en los ajustes espaciales, mi cuerpo básicamente me dijo “basta” 😔. Y tenía razón dsadsaf. Y me dio una pena absurda. Porque no era solo el dolor físico: era la sensación de que llevo semanas funcionando mal, congelándome con el estrés, sin cuidarme ni un poco. Resfriada por más de dos semanas, sin ir al doctor, durmiendo pésimo, comiendo cuando me acuerdo. La verdad ya era mucho.

Así que decidí frenar por primera vez en mucho rato. Ni dibujé ni maqueté: solo me di permiso de descansar y asumir que, por mucho que quiera avanzar más rápido, si no estoy bien físicamente, nada va a salir bien.

No era el plan, pero a veces hay que soltar un poco y recomponer antes de seguir.

Viernes, 14 de octubre

No pude trabajar mucho porque el brazo seguía mal y la cabeza peor. Quería avanzar en el segundo nivel (el espacio de taller y trabajo de los geógrafos), pero no logré sentarme en serio a resolverlo.

Me frustra, pero es lo que hay.

Sábado y domingo

El fin de semana fue básicamente nada porque no podía usar el brazo sin dolor. Solo escribí ideas sueltas, traté de ordenar la estructura del recorrido y pensar cómo conectar lo cotidiano abajo con lo panorámico arriba. 

Rezo porque mañana esté un poco mejor, aunque lo dudo. No quiero volver al doctor porque soy así de irresponsable DJHHSAJ pero tendré que hacerlo obligada.

Cierre de esta semana patética pero necesaria.

Me gustaría estar mejor físicamente, mentalmente y académicamente JAHDGAH, pero bueno. Al menos estoy consciente de lo que falta y sé hacia dónde tengo que moverme.


Eso. Ojalá esta semana me trate mejor <3

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