viernes, 28 de marzo de 2025

Semana III: Entrega

Ya llegamos a la última fase del proyecto. Lo que comenzó como una idea basada en la fragmentación y extrusión de volúmenes evolucionó hasta convertirse en una exploración más profunda de la relación entre luz, sombra y materialidad. A lo largo del proceso, enfrenté desafíos tanto conceptuales como técnicos, desde la manera en que los espacios se conectaban hasta la forma en que el volumen principal se desplegaba sin perder su coherencia estructural. Cada decisión afectaba la sensación de resguardo y apertura del recorrido, y encontrar un equilibrio no fue sencillo.
El desarrollo de la maqueta fue una de las partes más complejas. Me encontré con la dificultad de plasmar correctamente la fragmentación sin que pareciera una composición aleatoria. Cada corte debía responder a la idea central del proyecto, reforzando la jerarquía espacial sin romper la continuidad del conjunto. Fue en este punto me dí cuenta de la importancia de la escala y la proporción- pequeños ajustes en la altura de un volumen o en la disposición de un acceso podían transformar por completo la percepción del espacio.

Uno de los aprendizajes más importantes fue sobre el control de la luz. Desde el inicio, sabía que quería evitar una incidencia directa excesiva sin perder la conexión con el exterior, pero trasladar ese concepto a un modelo real fue un reto. La disposición de las aberturas tuvo que pensarse estratégicamente para permitir una iluminación indirecta y generar un ambiente matizado. Esta parte del diseño me hizo reflexionar sobre cómo la arquitectura puede manipular la percepción del espacio a través de elementos tan básicos como la luz y la sombra.

Durante este proceso, también avancé en la lectura de Soft City de David Sim y Design with Nature de Ian McHarg. Ambas obras plantean ideas que se relacionan con lo que buscamos en el proyecto: la adaptación del diseño al entorno y la flexibilidad de los espacios urbanos. Me resultó interesante cómo Sim habla de la necesidad de mezclar funciones dentro de una ciudad para fomentar interacción y sostenibilidad, mientras que McHarg propone integrar la arquitectura con los sistemas naturales en lugar de imponerse sobre ellos. Estas ideas me hicieron pensar en cómo, incluso en un proyecto a pequeña escala, se puede aplicar una lógica similar para crear espacios más habitables y en armonía con su contexto.

Al final, este proyecto fue más que solo desarrollar un diseño; fue una experiencia de aprendizaje en múltiples niveles. Desde la exploración de conceptos arquitectónicos hasta la gestión del tiempo y el trabajo en equipo, cada etapa dejó algo valioso. Ahora, con esta experiencia, queda la pregunta de cómo seguir aplicando estos aprendizajes en futuros proyectos y cómo seguir explorando la relación entre arquitectura y entorno de una manera más profunda.


domingo, 23 de marzo de 2025

Semana II: Primera Evaluación y Nuevos Desafíos

   

¡Hola de nuevo! He vuelto con la segunda entrada de mi blog.

Puntos a mejorar

Hemos finalizado nuestro primer trabajo y recibido la evaluación correspondiente. Durante la revisión, nos mencionaron que nuestro diseño resultaba demasiado simple en comparación con el cubo en el que nos habíamos inspirado. Nos sugirieron revisar los cortes que realizamos en la maqueta para mejorar su relación con la propuesta original. Además, nos recomendaron analizar el trabajo del arquitecto Jorge Oteiza, lo que podría ayudarnos a replantear algunos aspectos de nuestra intervención.

    En términos generales, las maquetas fueron bien recibidas y se destacó la colaboración en equipo dentro de los grupos. La organización y comunicación fueron clave para poder desarrollar el proyecto en conjunto.

Explorando nuevas ideas

Para la siguiente actividad, tendremos que diseñar una maqueta individual basada en el mismo terreno que elegimos. Aún no tengo una idea clara sobre qué quiero hacer, por lo que necesito analizar el espacio con más profundidad y considerar mejor sus características antes de definir un concepto sólido. 

    Por otro lado, avancé en la lectura de Soft City de David Sim y Design with Nature de Ian McHarg. Ambos libros abordan la relación entre la ciudad y su entorno, destacando la importancia de una planificación urbana que integre la sostenibilidad, la diversidad y la flexibilidad en los espacios habitables. Sim enfatiza la necesidad de ciudades densas pero humanas, mientras que McHarg plantea que el diseño debe adaptarse a los sistemas naturales en lugar de imponerse sobre ellos. Ambos enfoques me han hecho reflexionar sobre cómo puedo aplicar estas ideas en mi proyecto y en mi visión de la arquitectura.

Espero poder compartir mis avances pronto.

domingo, 16 de marzo de 2025

Semana I: Explorando Relación Naturaleza - Arquitectura



    Mi nombre es Martina Garrido H., tengo 20 años y soy estudiante de segundo año de Arquitectura en la Universidad de Concepción. A lo largo de mi formación, he desarrollado un fuerte interés por la mecánica y los videojuegos, ya que ambos me permiten explorar estructuras, sistemas y dinámicas complejas. También disfruto la lectura, en especial cuando aborda temas que van más allá de mi comprensión, ya que esto me desafía a investigar y profundizar en nuevos conocimientos. Otra de mis grandes pasiones es el dibujo, en particular la representación de la naturaleza, un aspecto que me gustaría mejorar para integrarlo de manera más efectiva en mi desarrollo universitario y arquitectónico.  

    Uno de mis principales objetivos para este semestre es mejorar la gestión de mis tiempos, dado que suelo dejar el trabajo hasta el último momento. Para ello, quiero establecer una planificación más efectiva y mantener un ritmo de trabajo constante. Además, me interesa expandirme en distintas subramas de la arquitectura fuera del horario académico, explorando disciplinas complementarias que me permitan enriquecer mi formación. A través de este ePortfolio, documentaré mi progreso y reflexionaré sobre los aprendizajes adquiridos en este proceso.


El Proceso: De un Cubo a una Propuesta Arquitectónica

    El primer paso en este ejercicio fue elegir un cubo, un trabajo realizado en equipo. Nos inclinamos por un diseño que se diferenciaba del resto debido a su configuración espacial: en lugar de ser un volumen abierto o completamente cerrado, el cubo contaba con espacios más privados que lo rodeaban, generando un recorrido hacia un núcleo central. 

    Luego, realizamos una visita al Parque Ecuador con el objetivo de encontrar un emplazamiento adecuado para desarrollar nuestra intervención. Tras recorrer el terreno, encontramos un pequeño espacio olvidado entre las calles Colo Colo y Aníbal Pinto, justo frente a la cancha de tenis. Nos tomamos el tiempo para examinar el lugar, considerando su orientación, la entrada de luz natural, las vistas y la relación con su contexto inmediato. La ubicación nos pareció idónea porque permitía explorar la interacción entre lo natural y lo urbano, un tema que nos interesaba desarrollar.

Construyendo un Concepto y Experimentando con Herramientas Digitales

    Tras nuestro análisis del terreno, comenzamos a definir el concepto de nuestro proyecto. Coincidimos en que queríamos resaltar la conexión entre la naturaleza y la ciudad que caracteriza al Parque Ecuador. Para plasmar nuestras ideas, realizamos bocetos rápidos y discutimos extensamente cómo podríamos integrar nuestra propuesta con el entorno.

    En este proceso, decidimos experimentar con una herramienta poco convencional en arquitectura: el videojuego Los Sims 4. Aunque originalmente pensado como un medio de entretenimiento, descubrimos que podía servirnos para visualizar espacialmente nuestro diseño y ajustar proporciones de manera intuitiva. Fue una forma novedosa y dinámica de representar nuestras ideas antes de llevarlas a un formato más académico.

Trabajo Colaborativo y Aprendizaje Personal

    Para optimizar el tiempo, dividimos las tareas entre las tres integrantes del equipo: una se encargó del diseño del terreno, otra de la lámina y yo de la maqueta. Nos mantuvimos en constante comunicación mediante llamadas y mensajes para asegurarnos de que todas las partes del proyecto estuvieran alineadas. Esta experiencia me permitió reforzar mis habilidades de trabajo en equipo y organización.

Antonia Mardones, Arleth Contreras y Martina Garrido (yo).

    Además, la salida a terreno y la discusión sobre la relación entre arquitectura y medioambiente despertaron un interés personal por profundizar en el tema. Como resultado, decidí comenzar a leer sobre arquitectura sustentable y diseño bioclimático, con el fin de comprender mejor cómo podemos generar espacios que dialoguen con su entorno de manera armónica y eficiente.

    Este ejercicio no solo me ayudó a desarrollar una propuesta arquitectónica, sino que también me hizo reflexionar sobre cómo el entorno puede influir en nuestras decisiones de diseño y cómo podemos aprovechar diferentes herramientas para materializar nuestras ideas.

Nos vemos en la siguiente publicación con más avances en el proyecto.


¡Hasta la próxima!


XXVIII: sin palabras

Esta semana fue un chiste, honestamente. Seguí media inválida por la caída de la semana pasada y mi brazo todavía no quería funcionar. Entre...